La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) presentó una denuncia formal contra Unicoin Inc., una compañía con sede en Nueva York, por supuestas prácticas fraudulentas al promocionar certificados vinculados a los tokens Unicoin y acciones de la firma.
Según la denuncia, la empresa realizó declaraciones falsas y engañosas que llevaron a miles de personas a invertir alrededor de u$s100 millones en productos que se presentaban como criptoactivos de nueva generación, supuestamente seguros, estables y rentables.
Entre los señalados en la denuncia figura Silvina Moschini, empresaria argentina de 53 años, quien fue expresidenta de Unicoin y actualmente forma parte de su directorio.
La SEC detalló que los activos reales de la compañía tenían un valor muy inferior al declarado públicamente y que muchas ventas fueron consideradas ilusorias. Mark Cave, director asociado de la División de Cumplimiento de la SEC, expresó: “Alegamos que Unicoin y sus ejecutivos explotaron a miles de inversores con promesas ficticias de que sus tokens estarían respaldados por activos reales, incluyendo una cartera internacional de propiedades inmobiliarias valiosas”.
El organismo regulador aclaró que dichos activos inmobiliarios tenían un valor que representaba solo una pequeña fracción de lo que la empresa aseguraba, y que la mayoría de las ventas de certificados de derechos de la firma eran fraudulentas.
La investigación también incluyó el análisis de las campañas publicitarias de Unicoin, que abarcaron desde anuncios en aeropuertos, taxis en Nueva York, hasta televisión y redes sociales.
Entre los puntos específicos que la SEC calificó de engañosos se encuentran:
- La promesa de que los tokens Unicoin estaban respaldados por activos valuados en miles de millones, cuando en realidad los valores reales eran mínimos.
- La afirmación de que se habían vendido más de u$s3.000 millones en certificados de derechos, cifra que la investigación redujo a poco más de u$s110 millones reales.
- La declaración de que los certificados y tokens estaban "registrados en la SEC" o "registrados en EE.UU.", información que fue desmentida por el propio organismo.
Aunque el caso continúa en proceso judicial, la denuncia ya generó un impacto significativo en el mercado de inversiones relacionadas con criptoactivos, alertando a inversores y reguladores sobre los riesgos asociados a estas operaciones.


