La relación entre las dos mayores economías mundiales volvió a tensarse luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, incrementara los aranceles sobre productos chinos, señalando a China por prácticas comerciales desleales y su implicación en el comercio de fentanilo. Sin embargo, a pesar de esta presión, ambas naciones reafirmaron su compromiso de mantener abiertas las vías de comunicación para evitar un conflicto mayor.
En una reciente conversación telefónica, el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, y el viceministro de Exteriores chino, Ma Zhaoxu, coincidieron en la importancia de la relación bilateral para sus pueblos y para la estabilidad mundial. Además, enfatizaron la necesidad de continuar el diálogo sobre diversos temas de interés común.

El Departamento de Estado, a través de su portavoz Tammy Bruce, destacó que ambas partes reconocieron la relevancia de mantener el canal de comunicación abierto. Por su parte, el Ministerio de Exteriores de China confirmó el intercambio de opiniones y el compromiso para sostener la comunicación.
Este intercambio se produce en el marco de un reciente acuerdo para crear un mecanismo formal de consultas comerciales y económicas, con el objetivo de contener la guerra arancelaria que se inició con la imposición de tasas por parte de EE.UU. y la respuesta de China con aranceles a productos estadounidenses.
Aunque las tensiones persisten por las diferencias comerciales y los déficits bilaterales, la continuidad del diálogo refleja la voluntad de ambas potencias de buscar soluciones conjuntas que eviten una escalada del conflicto.



