Fuerte suba de la morosidad: Mercado Pago ya registra atrasos cercanos al 15%
El sistema financiero argentino atraviesa un deterioro sostenido en los niveles de pago, con un incremento marcado de la morosidad en distintos segmentos. En este contexto, las personas físicas aparecen como el sector más afectado, evidenciando mayores dificultades para cumplir con sus obligaciones crediticias.
Dentro de ese escenario, Mercado Pago detectó una suba significativa en su ratio de irregularidad. Según datos de la Central de Deudores, el nivel de mora en su cartera pasó de 5,5% a 14,7% en el último año, casi triplicándose y reflejando el deterioro en la capacidad de pago de los usuarios.
Desde la fintech señalaron que este nivel se encuentra en línea con los bancos privados y por debajo del promedio de las entidades no bancarias, donde la irregularidad alcanza valores cercanos al 23,9%.
La mayor parte de los créditos otorgados por la plataforma está dirigida a familias y consumidores, un segmento que lidera el aumento de la morosidad en todo el sistema. En el último año, este deterioro se hizo más evidente, en un contexto de ingresos presionados y mayor uso del financiamiento para sostener el consumo.
A nivel general, los datos del Banco Central muestran una tendencia similar. La mora en créditos a hogares trepó de 2,67% a 10,6% en un año, mientras que el promedio del financiamiento al sector privado alcanzó el 6,4%.
Por tipo de préstamo, las líneas más comprometidas son las vinculadas al consumo: los préstamos personales registran niveles de irregularidad del 13,2% y las tarjetas de crédito alcanzan el 11%. En tanto, los créditos prendarios muestran una mora del 6,3% y los hipotecarios se mantienen en niveles más bajos, en torno al 1,3%.
En el caso de las empresas, la situación es más estable aunque también muestra señales de tensión. La morosidad se ubica cerca del 2,8%, con mayores dificultades en pymes y sectores más expuestos a la caída de la actividad.
El aumento de la mora se da en paralelo a un contexto de condiciones financieras exigentes, lo que complica la capacidad de repago y anticipa que la presión sobre el sistema crediticio podría mantenerse en el corto plazo.