De acuerdo con un informe elaborado por la Sala de Situación de la Dirección General de Inteligencia Criminal de la Policía Federal, los gendarmes habrían comenzado a organizar protestas para reclamar mejoras salariales y pedir incrementos urgentes. El documento advierte a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, sobre el creciente malestar en las fuerzas de seguridad federales, particularmente en la Gendarmería y la Policía de Seguridad Aeroportuaria, como resultado de las cuestiones salariales.
En este contexto, se habrían previsto concentraciones de gendarmes en diversos puntos del país, entre los que figuran el Edificio Centinela en el Puerto de Buenos Aires, el Monumento a la Bandera en Rosario, la Plaza San Martín de Jesús María (Córdoba), la Plaza Belgrano de San Salvador de Jujuy, y la Plaza San Martín de Tartagal (Salta). La protesta estaría programada para el lunes 10 de febrero a las 9:00.

A las críticas salariales se suman quejas sobre la movilización de efectivos sin previo aviso, sin un análisis de las necesidades familiares y sin considerar qué gendarmes tienen más posibilidades de trasladarse sin sufrir perjuicios.
Además, Familiares y suboficiales de Gendarmería Nacional, organizados principalmente a través de redes sociales, estarían convocando a otra protesta el 25 de febrero frente a los comandos regionales de la fuerza, incluido el de Mercedes, en las avenidas 2 y 29.
Desde la organización de la marcha, habrían expresado que muchos gendarmes estarían dejando la fuerza debido a la imposibilidad de sostenerse con sus ingresos. También se habría alertado sobre las extensas jornadas laborales y el riesgo constante que enfrentan en el ejercicio de su función.
En este contexto, los manifestantes estarían pidiendo el apoyo de otras fuerzas de seguridad y de la comunidad en general. Además, habrían advertido sobre posibles sanciones a los participantes, recordando las represalias sufridas en protestas previas, como las ocurridas en 2012.


