Aunque muchos siguen creyendo que un año de perro equivale a siete humanos, la realidad es más compleja y mucho más precisa. Veterinarios explican que no hay una fórmula universal, pero sí una forma más acertada de calcular la edad canina: por etapas y según el tamaño.
Un perro se considera joven mientras su cuerpo no presenta signos visibles de envejecimiento. Esto incluye una buena masa muscular, energía estable, órganos funcionando correctamente y sin signos de desgaste en articulaciones.

La edad en que dejan de ser jóvenes varía notablemente. Los perros pequeños, como caniches o chihuahuas, pueden seguir siendo jóvenes hasta los 8 o 9 años. Los medianos, hasta los 6 o 7. En razas grandes y gigantes, esa etapa se acorta: un gran danés deja de ser joven alrededor de los 5 años.

Los expertos coinciden en que, más allá del número, observar el comportamiento, el estado físico y la energía del animal es clave para saber en qué etapa se encuentra. Así, se pueden ajustar los cuidados, la alimentación y los chequeos médicos para cada momento de su vida.
