Tras la finalización de las tareas de descontaminación y compactación de unos 28 mil vehículos en enero de 2025, el terreno de la ex playa San Agustín comenzó a encaminarse hacia su reconversión urbana. En ese marco, la diputada provincial Beatriz Martínez presentó un proyecto de ley para transferir el predio al IPV y avanzar con la construcción de viviendas.
La iniciativa busca autorizar al Ejecutivo a donar al organismo dos fracciones que suman más de 11 hectáreas, con la condición de que sean destinadas exclusivamente a un desarrollo habitacional. El objetivo es consolidar un barrio para familias que ya residen en la zona, dando continuidad al proceso iniciado tras el cierre definitivo del predio.

El proyecto prevé una primera etapa con la construcción de 56 viviendas, bajo el prototipo CEPA, cuyo llamado a licitación ya está en marcha. La Provincia financiará las obras, mientras que el municipio asumirá la urbanización y parte de la ampliación de las unidades.
Las casas tendrán una superficie total de 55,9 metros cuadrados, con cocina comedor, baño, lavadero exterior y dos dormitorios, además de posibilidad de ampliación. En los casos adaptados, la superficie será mayor para garantizar accesibilidad.
En cuanto a la construcción, se proyecta una estructura de hormigón armado y mampostería, aunque se permitirá a las empresas presentar alternativas. Las viviendas contarán con terminaciones completas, incluyendo pisos cerámicos, carpintería de aluminio y aislación térmica.
El avance del proyecto marca un paso clave en la transformación de un espacio que durante años estuvo asociado al abandono, y que ahora busca convertirse en una solución concreta frente a la demanda habitacional en Mendoza.



