El Juzgado de Garantías N°4 de San Isidro dispuso la incautación de la computadora de la jueza Julieta Makintach, quien se encuentra imputada en la causa penal vinculada al documental "Justicia Divina", con el objetivo de realizar la apertura de los dispositivos y obtener datos de interés para la investigación.
El procedimiento se llevó a cabo ante la Delegación de Tecnología Informática de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, ubicada en Ituzaingó 340, donde se secuestraron dos discos rígidos en la oficina de la magistrada.
El pedido fue presentado por Rodolfo Baqué, particular damnificado en la investigación y defensor de Dahiana Gisela Madrid, una de las ocho acusadas por la muerte de Diego Armando Maradona, junto con los fiscales Carolina Asprella, José Amallo y Cecilia Chaieb.

El documento destaca que, si bien el soporte digital moderno no puede compararse estrictamente con los documentos tradicionales, su equiparación debe hacerse en función del bien jurídico protegido, que en este caso es la privacidad de las personas.
Además, se remarca que, al estar vigente el apartamiento provisorio de la ex titular del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°2 de San Isidro, "no se observa impedimento alguno" para llevar a cabo el peritaje.
Baqué solicitó la apertura inmediata del dispositivo perteneciente a la imputada para determinar si incurrió en el delito de prevaricato, según lo establece el artículo 300 del Código Procesal Penal bonaerense.
La jueza Makintach enfrenta acusaciones por cohecho pasivo, violación de los deberes de funcionario público, abuso de autoridad, malversación de caudales públicos y peculado de servicios relacionado con el proyecto audiovisual, mientras que el jury de enjuiciamiento en su contra comenzaría en las próximas semanas.

