En el marco de una iniciativa solidaria, internos del Complejo Penitenciario San Felipe colaboraron con la Asociación Civil Red de Manos Unidas en la fabricación de cunas desmontables destinadas a bebés nacidos en partos prematuros. La tarea fue coordinada por la Unidad de Producción Penitenciaria, que promueve proyectos con impacto social.

Un grupo de 20 internos que asisten a talleres de carpintería participó en la elaboración de las 30 cunas, utilizando materiales provistos por la ONG. Desde la Unidad destacaron la importancia de estas actividades que no solo brindan formación laboral, sino que también permiten reparar el lazo social a través de acciones concretas.

La Red de Manos Unidas acompaña a familias de recién nacidos que pasaron por internaciones en Neonatología, y promueve el derecho a la salud y a una educación integral. Su trabajo está respaldado por la Ley Provincial 8734, que garantiza el seguimiento de niños con riesgo biológico hasta el ingreso escolar o hasta que la atención médica lo requiera.



