El próximo martes, la Cámara de Diputados dará inicio a la investigación sobre el criptogate Libra, un caso que ha sacudido el ámbito político y económico del país. En primer lugar, se interpelará al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, quien junto a otros funcionarios está señalado por su posible vinculación con el escándalo que involucró la promoción de la meme coin $Libra, difundida por el presidente Javier Milei a través de redes sociales.
La comisión investigadora se constituirá formalmente el miércoles, con 28 miembros confirmados, tras una votación que resultó en 128 votos a favor, 93 en contra y 7 abstenciones. La creación de esta comisión fue aprobada el 9 de abril, tras un amplio consenso entre los bloques, aunque la oposición propuso la inclusión de más funcionarios en las interpelaciones, como la secretaria general de Presidencia, Karina Milei, y el portavoz presidencial, Manuel Adorni, quienes también están vinculados al escándalo. Sin embargo, estas propuestas no prosperaron debido a la necesidad de lograr el quórum.

La interpelación de Francos es clave, ya que su posible ausencia podría derivar en un juicio político, siendo el único ministro cuya falta a la cita sería sancionada. La última vez que el Congreso autorizó una interpelación a un ministro fue en 1996, cuando Domingo Cavallo, entonces ministro de Economía, fue citado por la oposición.
El escándalo de la criptomoneda $Libra, lanzado por Milei en febrero de 2025, involucra a empresarios internacionales y operadores locales en un fraude transnacional, según las investigaciones en curso tanto en la Argentina como en Estados Unidos. El caso se centra en una supuesta red de coimas y tráfico de influencias.

Por otro lado, la composición de la comisión investigadora está marcada por un empate entre oficialismo y oposición, lo que ha generado tensiones sobre quién asumirá la presidencia del cuerpo. Mientras que la oposición reclama el liderazgo, el empate en la distribución de escaños deja abierta la posibilidad de que un diputado de la oposición más moderada ocupe la presidencia. Esto podría aliviar la parálisis en la comisión, aunque el oficialismo mantiene la posibilidad de bloquear las sesiones al no garantizar el quórum necesario.
La resolución de este conflicto será clave para el avance de la investigación, que promete seguir siendo uno de los principales temas en la agenda política del Congreso.
