La Confederación General del Trabajo (CGT) volverá a movilizarse en las próximas semanas y pondrá en marcha un nuevo plan de protestas contra las políticas del gobierno de Javier Milei. La central sindical acordó una agenda de actividades junto a las dos CTA y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), con el objetivo de profundizar los reclamos durante el segundo semestre del año.
La primera convocatoria será el 22 de julio, cuando sindicatos y organizaciones sociales marcharán hacia el Congreso de la Nación para acompañar el reclamo de los jubilados.
La primera movilización será frente al Congreso
La protesta buscará respaldar las demandas de los adultos mayores y, al mismo tiempo, mostrar una imagen de unidad entre las principales centrales sindicales y los movimientos sociales.
El cronograma fue definido durante una reunión de la comisión organizadora creada por la CGT para coordinar las acciones conjuntas con otros sectores gremiales.

El calendario de protestas previsto para agosto
Además de la movilización del 22 de julio, la central obrera ya programó otras manifestaciones.
La segunda será el 7 de agosto, en el marco de la tradicional peregrinación de San Cayetano, una jornada que cada año reúne a sindicatos y organizaciones sociales bajo consignas vinculadas al trabajo, el empleo y la situación económica.
También está prevista una movilización para el día en que el Gobierno convoque al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil. Aunque la fecha todavía no fue definida, la intención es manifestarse mientras se desarrolla la reunión.
Por último, la CGT proyecta una nueva protesta durante la tercera semana de agosto, con una concentración frente al Ministerio de Economía, donde expresará su rechazo a la política económica del Ejecutivo.
Por ahora, no habrá un nuevo paro general
Si bien en las últimas reuniones volvió a analizarse la posibilidad de convocar a una huelga nacional, la conducción de la CGT decidió postergar esa medida.
La estrategia sindical apunta, por el momento, a sostener la presión sobre el Gobierno mediante una serie de movilizaciones escalonadas y coordinadas con otros sectores, dejando en suspenso la convocatoria a un nuevo paro general hasta evaluar el desarrollo del plan de lucha.

