La Amazonía brasileña registró en mayo de 2025 una deforestación de 960 kilómetros cuadrados, lo que representa un aumento del 92% en comparación con el mismo mes del año anterior. La información fue divulgada por el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático, que relacionó el fenómeno con las alteraciones climáticas y los incendios forestales ocurridos en meses anteriores.
El viceministro de Medio Ambiente y Cambio Climático, Joao Paulo Capobianco, explicó que esta alza no refleja un desmonte reciente, sino las consecuencias de un incendio de grandes proporciones, que convirtió áreas de selva en un bosque colapsado debido a la sequedad progresiva de la vegetación. “No es un desmonte ocurrido en mayo. Es una selva incendiada a tal punto que ahora se presenta como un bosque colapsado”, afirmó.
De acuerdo con el Sistema de Detección de Deforestación en Tiempo Real (Deter), el acumulado del año forestal —de agosto de 2024 a mayo de 2025— muestra un incremento del 9,1% en la deforestación.
El desglose de las causas revela que el 51% se debe a incendios forestales, el 48% a tala asociada a actividades agropecuarias y el restante 1% a actividades mineras.

Capobianco advirtió además sobre el preocupante aumento en los focos de incendio que afectan a la vegetación nativa. Mientras que en los últimos cinco años el promedio se mantenía en torno al 10%, en 2024 subió a 13,5%, y en los primeros meses de 2025 alcanzó el 23,7%.
Este tipo de deforestación derivada de incendios era históricamente poco representativa en las estadísticas oficiales, pero el Gobierno ha decidido incorporarla al sistema Deter, que realiza monitoreo en tiempo real, cuando antes solo era registrada por el Proyecto de Monitoreo de la Deforestación en la Amazonia Legal por Satélite (Prodes).
En contraste, otros biomas como el Cerrado y el Pantanal mostraron una tendencia a la baja en la deforestación durante el mes de mayo, según informó la agencia de noticias Xinhua.
Finalmente, Capobianco remarcó que el Gobierno federal impulsa una articulación federativa que involucre a los diferentes niveles de Gobierno, al sector privado y a la sociedad organizada, con el objetivo de frenar tanto la deforestación como los incendios.

