La Dirección General de Escuelas (DGE) avanzó con cesantías contra celadores y un administrativo luego de detectar reiteradas faltas sin justificar y situaciones de abandono laboral. Las decisiones se tomaron tras investigaciones internas que confirmaron incumplimientos prolongados.
Uno de los casos más relevantes fue el de un administrativo técnico, que dejó de asistir a su puesto desde 2023 sin presentar explicaciones. La falta de actividad durante años derivó en su expulsión definitiva, avalada por los organismos disciplinarios.

También fue cesanteado un celador de Luján de Cuyo que acumuló 94 inasistencias en dos años. Desde la DGE señalaron que su conducta generó una afectación directa en el funcionamiento escolar, al no cumplir con tareas esenciales dentro del establecimiento.
En paralelo, otro agente del mismo departamento fue separado tras sumar más de 30 faltas y no presentarse a su propio sumario. En Junín, en tanto, se confirmó que una celadora ya había sido desvinculada previamente por ausencias reiteradas, aunque un error administrativo había reactivado el expediente.
Además de las cesantías, el organismo aplicó sanciones menores, como suspensiones, en casos de menor gravedad. Desde la DGE remarcaron que el objetivo es garantizar la continuidad del servicio educativo y reforzar la responsabilidad del personal.



