La industria argentina atraviesa una fuerte crisis laboral y se consolida como el sector más afectado en términos de empleo. Desde diciembre de 2023, se perdieron 79.672 puestos de trabajo registrados, según datos del Observatorio de Industriales Pymes Argentinos (IPA).
La situación se profundizó a comienzos de 2026: en enero, el 97% de los empleos perdidos correspondió a la industria manufacturera. De un total de 7.593 puestos eliminados en el mes, 7.336 pertenecen al sector industrial, lo que refleja la magnitud del deterioro.
El informe también muestra que la contracción del empleo está estrechamente vinculada a la desaparición de unidades productivas. Desde la asunción de Javier Milei, el sector manufacturero perdió 2.993 plantas, y actualmente quedan activas 46.728 empresas, unas 1.812 menos que un año atrás.

A pesar de que el país registra superávit comercial, los analistas lo califican como un “superávit recesivo”, ya que se apoya en la caída del consumo interno y en la reducción del entramado productivo.
En este contexto, desde el IPA alertan por un “efecto pinza” que afecta a las industrias: mientras los costos en pesos aumentan, el tipo de cambio se mantiene estable, lo que encarece la producción en dólares y reduce la competitividad frente a las importaciones.
El resultado es un escenario en el que la industria pierde peso, el empleo registrado se reduce y crecen las dificultades para generar nuevas oportunidades laborales en el país.
