La Unión Industrial Argentina (UIA) manifestó su preocupación por la desaceleración que atraviesa la actividad productiva, en un contexto de caída intermensual en sectores sensibles como construcción, calzado, textil, metalmecánica y cemento.
De acuerdo con la entidad, la industria muestra signos de retroceso vinculados a la retracción del consumo, la suba de tasas de interés y la pérdida de dinamismo de algunas ramas que habían experimentado una recuperación durante el primer semestre.

En julio, el uso de la capacidad instalada se ubicó en 58,2%, lo que reflejó una nueva baja en la performance del sector fabril. A este escenario se sumó la caída de las ventas minoristas pymes en agosto, con una contracción del 2,6%.
La UIA subrayó que la industria argentina es heterogénea y que, mientras algunos rubros mantienen niveles de actividad relativamente estables, otros profundizan su parate. El cemento, por ejemplo, mostró descensos consecutivos en los últimos meses y volvió a los valores más bajos de la serie.
Frente a este panorama, la central fabril considera imprescindible que, una vez superadas las elecciones legislativas de octubre, se establezca un ámbito de diálogo entre el Gobierno y las fuerzas políticas y económicas. El objetivo es acordar medidas que permitan sostener la actividad, resguardar el empleo y consolidar un sendero de estabilidad macroeconómica acompañado de mejoras en la microeconomía.
