Sin lugar a dudas, podemos decir que sufrir una lesión muscular es algo que puede ocurrir en cualquier momento y prácticamente de cualquier manera: Un mal movimiento, un golpe, una caída, mucho sedentarismo o actividad deportiva. Nadie está exento de padecerla y además de atención médica y rehabilitación de la parte del cuerpo lesionada, queremos decirte que la alimentación juega un papel más que crucial a la hora de la recuperación.
Hay que tener en cuenta que, según la Academia de Nutrición y Dietética de España, cuando hay una lesión, las necesidades nutricionales cambian y la dieta debe de adaptarse a las nuevas condiciones para que nuestra recuperación sea lo más rápida y adecuada posible. Especialmente porque cuidando todo esto, se permite que el suministro de nutrientes sea adecuado y suficiente para reparar el tejido muscular dañado para ayudar a la cicatrización y disminuir la inflamación.
Lo primero que hay que saber es que los nutrientes a los que les tenemos que prestar mayor atención cuando nos lesionamos son: Las proteínas, que nos ayudan a la recuperación muscular y se recomienda una ingesta de 1,6 a 2,3 gramos por kilo de peso al día, aunque no estemos realizando ejercicio físico y grasas saludables por su efecto antiinflamatorio.

Alimentos para una lesión muscular
Pescados azules: Salmón, sardinas, boquerón, anchoas o caballa son grandes alternativas gracias a que son ricos en grasas saludables como el omega 3 (EPA y DHA), que tienen propiedades antiinflamatorias. Además, los puedes cocinar de diferentes maneras: ya sea en caldo, a la plancha, etc.
Frutos secos (nueces) y semillas: Opciones hay muchas, pero a bote pronto podemos decir que las semillas de lino, chía, almendras o macadamias son una gran fuente de grasas saludables, como omega 3.
Frutos rojos: Los antioxidantes presentes en arándanos, moras, cerezas o fresas, podrían hacer completamente la diferencia en tu recuperación.
Hortalizas: Los flavonoides del brócoli, kale, tomate y otras hortalizas, pueden ayudarte a recuperar, gracias a sus propiedades antiinflamatorias.
Tés: Tanto el verde, como otras infusiones con cúrcuma y jengibre, pueden brindarte sus efectos antiinflamatorios, gracias a sus fitoquímicos antioxidantes.
Ajo: El efecto antiinflamatorio y antibacteriano del ajo podrían contribuir también a tu recuperación muscular.


