Un reciente estudio de la consultora "Demokratía" revela diferencias notables entre los hábitos saludables de los habitantes de Mendoza y el promedio nacional. Si bien la mayoría se percibe saludable, los resultados muestran falencias en áreas clave como la alimentación y el ejercicio regular.

La encuesta, que incluyó a más de 700 residentes de departamentos del norte de la provincia, evaluó cuánta importancia le otorgan los mendocinos a prácticas como la alimentación, el descanso y la actividad física en su vida cotidiana. A nivel global, Argentina se posiciona en el puesto 17 en autopercepción de salud, con un 56% de la población afirmando que se alimenta de manera saludable, aunque esto está lejos del 97% del país que lidera este ranking. En el caso de los mendocinos del norte, sin embargo, solo uno de cada tres realiza actividad física de forma regular, mientras que más del 50% declara tener un buen descanso.

Este estudio destaca que el concepto de salud integral está presente en la mentalidad de los mendocinos, aunque no siempre se traduce en acciones concretas. Los datos sugieren que la alimentación saludable es un área en la que se debe avanzar, dado que los niveles locales están por debajo del promedio nacional. En términos de ejercicio físico, la región muestra una menor proporción de personas que practican alguna actividad con regularidad, un aspecto clave para mejorar el bienestar general.

La propuesta de "Demokratía" apunta a generar un espacio de discusión sobre estos temas, con el objetivo de fomentar hábitos más saludables entre la población. "Nuestra intención es seguir aportando datos relevantes que promuevan el diálogo en la sociedad mendocina", expresó Nicolas González Perejamo de la consultora, que subraya la importancia de analizar estos resultados para visibilizar y abordar las problemáticas locales.

El estudio es parte de un esfuerzo por parte de la consultora para destacar la necesidad de discutir sobre cómo la población percibe su propio estado de salud y las acciones que toma en su vida diaria para mejorarlo. Estos datos pueden ser una herramienta clave para futuras políticas públicas en la región, enfocadas en promover hábitos más saludables y cerrar la brecha entre la percepción y las acciones reales de la comunidad en cuanto al cuidado de la salud.



