RECORTE PRESUPUESTARIO

Los salarios univeristarios están en su nivel más bajo en 23 años

Con salarios en mínimos históricos y menor presupuesto, las universidades avanzan con paros y una nueva marcha federal.

Los salarios universitarios atraviesan un marcado deterioro y ya acumulan una pérdida del 32% del poder adquisitivo desde el inicio de la gestión de Javier Milei. La caída ubica a los haberes del sector en su nivel más bajo de los últimos 23 años, en un contexto atravesado por alta inflación y restricciones presupuestarias.

El escenario se agrava por el ajuste en el presupuesto universitario y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, lo que impacta directamente en el funcionamiento de las universidades nacionales. Según el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), las transferencias del Estado registraron una caída real del 45,6% entre 2023 y 2026, reduciendo de forma significativa los recursos disponibles.

Dado que los salarios representan cerca del 87,9% del presupuesto, el recorte golpea de lleno a docentes y no docentes. En términos reales, los sueldos docentes cayeron un 30,5%, mientras que los del personal no docente retrocedieron un 24,5%, de acuerdo con datos de la Universidad Nacional del Litoral.

 

La dinámica inflacionaria profundiza el desfasaje: mientras los salarios aumentaron 158%, la inflación acumulada alcanzó el 280%, ampliando la brecha y consolidando la pérdida de poder de compra. Desde el CIN estiman que esta situación equivale a haber perdido el equivalente a más de siete salarios mensuales en poco más de dos años.

Para revertir este escenario, se calcula que sería necesaria una recomposición salarial cercana al 47%, que permita recuperar el nivel previo al cambio de gobierno. Sin embargo, las proyecciones no son alentadoras: informes académicos advierten que el presupuesto 2026 podría ubicarse más de 30% por debajo de lo establecido por ley, profundizando el ajuste.

En este marco, el conflicto gremial escala. Las universidades públicas avanzan con medidas de fuerza, incluyendo un paro nacional de una semana y una nueva Marcha Federal Universitaria prevista para el 12 de mayo.

Desde la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) señalaron que la decisión responde a una crisis sostenida, caracterizada por más de 17 meses de pérdida salarial, la falta de paritarias y la ausencia de respuestas frente al deterioro del sistema.