Desde 2023, Argentina enfrenta una creciente escasez de chapas patente para autos y motos 0 km. Aunque el problema comenzó hace más de un año, se agravó notablemente en los últimos meses tras el cambio de proveedor y la renovación del sistema registral automotor impulsada por el Ministerio de Justicia de la Nación.
La demora en la entrega del material es cada vez más visible: son numerosos los vehículos que circulan con patentes provisorias de papel adheridas al parabrisas y la luneta.

Uno de los factores clave detrás de esta crisis fue el fin del monopolio de la Casa de la Moneda, que hasta hace poco era el único organismo autorizado para fabricar chapas metálicas. La administración actual optó por cambiar de proveedor, pero esa transición generó nuevos problemas: algunas de las nuevas tandas de chapas presentaron fallas, como el borrado de caracteres con el simple uso diario, lo que obligó a descartarlas.
El nuevo proveedor, cuya identidad aún no fue confirmada oficialmente —aunque se especula que podría ser Tönnjes Sudamericana S.A.— recibió un plazo de 180 días para comenzar la producción efectiva. Mientras tanto, los registros entregan únicamente placas provisorias, una solución transitoria que se extiende por seis meses.
A pesar de que algunos registros lograron distribuir chapas metálicas a principios de 2025, hoy la mayoría afirma no contar con stock.
La Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) detectó en sus informes mensuales una inusual proliferación de vehículos nuevos circulando con patentes de papel, un fenómeno que creció hacia finales de 2024.

Consultado sobre cuándo podría resolverse el conflicto, Somerville estimó que la entrega de las más de 180 mil chapas adeudadas podría comenzar a normalizarse “a partir de mayo”, aunque no hay una confirmación oficial.
Mientras tanto, la incertidumbre persiste y el parque automotor argentino sigue creciendo, pero con una identidad vehicular cada vez más frágil.



