Mendoza avanza en una nueva estrategia para revitalizar su industria petrolera. En medio de la reconversión del sector y el declive de la producción convencional, el Gobierno provincial pondrá en marcha estudios para determinar si la formación Cacheuta posee recursos de petróleo y gas no convencional que puedan explotarse con tecnologías similares a las empleadas en Vaca Muerta.
La iniciativa busca conocer el verdadero potencial de la denominada "roca madre" de la Cuenca Cuyana, una formación geológica que durante décadas generó el petróleo convencional extraído en gran parte de los yacimientos mendocinos.
Qué buscarán determinar los estudios
Los trabajos técnicos tendrán como objetivo establecer si la formación Cacheuta conserva hidrocarburos atrapados en la roca y si resulta técnica y económicamente viable desarrollarlos mediante métodos no convencionales.
Para ello se analizarán aspectos como:
- La cantidad de petróleo y gas presente en la formación.
- La estimación de recursos recuperables.
- La calidad geológica de la roca.
- La factibilidad económica de un futuro desarrollo.
- Las técnicas más adecuadas para su explotación.
El plan se apoyará en la información obtenida durante décadas de actividad petrolera en la provincia, incluyendo datos de miles de pozos perforados y estudios sísmicos realizados en la Cuenca Cuyana.

Una apuesta similar al modelo de Vaca Muerta
En caso de confirmarse el potencial productivo, el desarrollo requeriría técnicas de extracción no convencional, como la fractura hidráulica (fracking), utilizada actualmente en Vaca Muerta para liberar el petróleo y el gas contenidos en la roca.
Aunque ambas formaciones son consideradas rocas generadoras de hidrocarburos, los especialistas remarcan que presentan diferencias geológicas importantes, por lo que será necesario determinar si las características de Cacheuta permiten replicar ese modelo de explotación.
Una cuenca con décadas de historia petrolera
La Cuenca Cuyana concentra gran parte de la actividad petrolera histórica de Mendoza y se extiende por más de 66.000 kilómetros cuadrados, abarcando zonas del Gran Mendoza y parte del Valle de Uco.
En esa región existen alrededor de 3.100 pozos perforados, muchos de los cuales alcanzaron la formación Cacheuta durante la exploración convencional.
Entre las áreas donde ya existen perforaciones que atravesaron esa formación se encuentran:
- Cacheuta.
- Piedras Coloradas.
- Ceferino.
- La Ventana.
- Chañares Herrados.
- Tupungato.
- Puesto Pozo Cercado.
- Zampal.
- Pampa del Cebo.
Toda esa información servirá como base para la nueva investigación.
Los estudios se desarrollarán en dos etapas
El proyecto prevé un proceso de análisis de aproximadamente 14 meses.
En una primera etapa se recopilará y procesará toda la información geológica disponible para elaborar mapas sedimentológicos, estudios geoquímicos y modelos del subsuelo.
Posteriormente se elaborará un informe con distintos escenarios de desarrollo, estimaciones de recursos, requerimientos de inversión y recomendaciones técnicas para definir si la formación posee condiciones para avanzar hacia una futura exploración no convencional.
La reconversión petrolera de Mendoza
La evaluación del potencial de Cacheuta se suma al proceso de transformación que atraviesa la industria petrolera mendocina.
Tras la salida de YPF de varios yacimientos convencionales, distintas empresas privadas asumieron la operación de esas áreas, mientras la provincia busca atraer inversiones para sostener la producción y generar nuevos proyectos.
En paralelo, continúan los trabajos de exploración sobre la porción mendocina de Vaca Muerta, especialmente en el departamento de Malargüe, donde avanzan nuevos desarrollos de petróleo no convencional.
Con los estudios sobre la formación Cacheuta, Mendoza apuesta a identificar una nueva oportunidad de crecimiento para una industria que busca adaptarse al cambio del modelo energético y recuperar competitividad a largo plazo.

