Momentos de tensión se vivieron en la noche del miércoles en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, en Ezeiza, luego de que se recibiera una llamada anónima alertando sobre la posible presencia de una bomba en el vuelo AR1411 de Aerolíneas Argentinas, que había arribado procedente de Mendoza.

Inmediatamente se activó el protocolo de seguridad correspondiente para este tipo de situaciones. La amenaza motivó el cierre momentáneo de la terminal aérea, así como la desviación de varios vuelos y la espera en el aire de otras aeronaves hasta que se confirmara que no existía peligro.
Intervención de fuerzas de seguridad
En un primer momento, el operativo fue liderado por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), que aseguró el perímetro y realizó los primeros controles. Posteriormente, se sumó el Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista, perteneciente a la Superintendencia de Investigaciones Federales, que quedó a cargo de la investigación del hecho.
La situación generó complicaciones en la operación aérea del aeropuerto hasta alrededor de las 22 horas, cuando se descartó la existencia de cualquier artefacto explosivo a bordo de la aeronave.
Una vez completado el operativo de revisión, se retomó la actividad con normalidad en el aeropuerto.
