La educación no tiene edad. Cada vez más jubilados y pensionados descubren que volver a estudiar en la adultez mayor es posible, pero sobre todo es también profundamente enriquecedor. Retomar los estudios a partir de los 60 años implica abrir puertas a nuevas experiencias, estimular la memoria, mejorar la autoestima y crear lazos sociales que favorecen el bienestar cotidiano.

Este camino de aprendizaje se enmarca dentro del concepto de envejecimiento activo, impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que destaca la importancia de mantenerse en movimiento, física y mentalmente, para una vida más plena y saludable.

Una propuesta concreta para aprender y crecer
En este contexto, el Programa UPAMI, impulsado por la obra social PAMI, ofrece talleres y cursos gratuitos en más de 60 universidades del país. La iniciativa está pensada para que los adultos mayores puedan explorar nuevos intereses, desde arte y cultura hasta tecnología y salud, con modalidades presenciales, virtuales o mixtas.

La inscripción es sencilla, sin requisitos de experiencia previa, y permite anotarse hasta en cinco cursos por persona. Las clases se desarrollan entre septiembre y noviembre, con cupos abiertos hasta el 11 de octubre a través de la web oficial de PAMI.
Participar en estas actividades educativas favorece la adquisición de hábitos saludables, estimula la memoria y potencia las habilidades sociales. Pero, sobre todo, significa una invitación a disfrutar de la vida con una nueva perspectiva, que nunca es tarde para aprender, crecer y compartir con otros.
