Un informe reciente reveló que más de un tercio de los trabajadores en Argentina está evaluando cambiar de empleo, motivados principalmente por la búsqueda de mejores salarios y un mayor equilibrio entre la vida personal y laboral.
Aunque solo el 11% de los empleados cambió efectivamente de empleador en los últimos seis meses, un 26% manifestó su intención de hacerlo próximamente. Los trabajadores operativos presentan mayor movilidad: un 18% ya cambió de empleo y un 39% tiene intención de hacerlo, mientras que los perfiles profesionales y digitales muestran menor rotación, con un 11% y 14% de cambios recientes respectivamente, y una intención de cambio por debajo del promedio general.

Este comportamiento se relaciona con la incertidumbre económica vigente, que lleva a muchos a adoptar posturas más conservadoras en cuanto a sus decisiones laborales. En este contexto, los trabajadores más jóvenes son quienes muestran mayor predisposición al cambio, al tener menos compromisos y mayor libertad para asumir riesgos.
Entre las principales causas para buscar un nuevo empleo, la baja remuneración es la más destacada, señalada por el 51% de los encuestados, cifra que creció respecto al año anterior. La búsqueda de un mejor equilibrio entre la vida personal y laboral también es un factor importante, mencionado por el 48%, aunque con una leve disminución respecto a 2024.

La pérdida del poder adquisitivo frente al aumento del costo de vida genera insatisfacción con los salarios actuales y es el motor principal detrás del interés por cambiar de empleo.
