El Banco Central informó que las operaciones con tarjeta de crédito aumentaron 9% interanual en cantidad y 5% en montos reales. En medio de la pérdida del poder adquisitivo, más familias y pymes recurren al financiamiento, aunque con tasas que aún superan el 200% anual.
La suba de las tasas de interés generó un doble impacto en la economía doméstica. Por un lado, desalentó el consumo por el encarecimiento del crédito; por el otro, impulsó a más hogares y pequeñas empresas a financiar gastos cotidianos a través de las tarjetas, ante la dificultad de llegar a fin de mes.

Según el informe de gastos minoristas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), durante septiembre se realizaron 180,4 millones de pagos con tarjeta de crédito por un total de $9,4 billones. El uso de este medio de financiamiento creció 9% interanual en cantidad de operaciones y 5% en montos reales. Los canales más utilizados fueron los POS y los pagos con QR, que concentraron el 39,1% del total, mientras que el comercio electrónico representó el 37%.
En contraste, las transacciones con tarjeta de débito cayeron 15,3% en cantidad y 13,5% en montos reales, con un total de 178 millones de operaciones por $4,7 billones. El retroceso se compensó parcialmente por el mayor uso del QR interoperable y de las tarjetas prepagas, que mostraron un aumento interanual superior al 20%.

El crédito en pesos con tarjetas también mostró un incremento nominal del 1,3% mensual en septiembre, alcanzando un saldo total financiado de $21,9 billones, lo que representa un crecimiento del 63% en comparación con el año anterior. Sin embargo, el alza de tasas llevó a que más usuarios recurran al pago mínimo, un mecanismo que cubre principalmente intereses y comisiones, sin reducir el capital adeudado, lo que agrava el endeudamiento de los hogares.
En el caso de las pequeñas y medianas empresas, las dificultades se profundizan por la falta de liquidez y el encarecimiento del crédito. Según el BCRA, los cheques rechazados por falta de fondos alcanzaron el 1,7% del total en cantidad y el 1,4% en montos.
A pesar de este escenario, los analistas prevén que las tasas podrían comenzar a ceder levemente en las próximas semanas, acompañando la baja de la tasa de referencia del Banco Central. Si se consolida una tendencia de estabilidad financiera y una recuperación del crédito, el consumo podría comenzar a reactivarse gradualmente hacia fin de año.
