Tras el arresto de Nicolás Maduro, la Justicia de Estados Unidos avanzó con la organización del proceso penal que se desarrollará en Nueva York. El caso quedó en manos de Alvin Hellerstein un juez federal con décadas de experiencia, que tendrá la responsabilidad de conducir uno de los juicios internacionales más relevantes de los últimos años.
El magistrado nació en 1933 en Nueva York, se desempeñó como abogado del Ejército estadounidense y luego desarrolló su carrera en el ámbito privado. En 1998 fue designado juez federal del Distrito Sur de Nueva York, jurisdicción que concentra causas vinculadas a seguridad nacional, terrorismo y crimen internacional.

A lo largo de su trayectoria, intervino en expedientes de enorme repercusión pública, entre ellos demandas derivadas del atentado a las Torres Gemelas, procesos por delitos financieros complejos y causas penales contra figuras políticas y empresariales de alto perfil.
En la actualidad mantiene el estatus de juez sénior, lo que le permite seguir al frente de procesos judiciales de relevancia. Dentro de su agenda también figura una causa clave contra un ex jefe de inteligencia venezolano, cuyo testimonio será central en el juicio contra Maduro.
La designación del magistrado refuerza el peso institucional del proceso, que se desarrollará en una corte considerada estratégica por el sistema judicial estadounidense y que marcará un nuevo capítulo en la relación entre Estados Unidos y Venezuela.



