El Gobierno avanza en negociaciones con gobernadores y legisladores aliados para impulsar tres reformas clave —laboral, previsional e impositiva— que pretende aprobar durante las próximas sesiones extraordinarias del Congreso. En medio de este escenario, la consultora Giacobbe & Asociados presentó un estudio basado en 2500 casos relevados entre el 29 de octubre y el 2 de noviembre, que muestra un panorama de opiniones dividido y con escasos márgenes de consenso.

Las tres reformas de Milei: cuál tiene más apoyo y la que genera mayor rechazo
La reforma laboral aparece como la más equilibrada en términos de percepción social. Según el informe, el 40% de los encuestados se manifestó a favor, mientras que un 41,5% expresó rechazo. La diferencia mínima evidencia la fuerte polarización y la dificultad que enfrentará el Gobierno para avanzar en una modificación estructural de este tipo. Además, un 18,5% no tiene una postura definida o declara falta de información.
En el caso de la reforma tributaria, el apoyo es menor pero aún significativo: un 37,7% se mostró de acuerdo, mientras que un 25,5% la rechazó. Una parte considerable de la población mantiene una posición incierta: un 19,6% afirma no tener una opinión formada y un 8,6% reconoce no contar con información suficiente.
La reforma previsional, en cambio, concentra el mayor nivel de rechazo. El 39,8% de los consultados manifestó una valoración negativa, superando al 32,8% que se declaró a favor. Además, más del 22% de la sociedad no tiene una postura clara, entre quienes no cuentan con opinión formada (11,7%) y quienes aseguran no disponer de información (10,6%).

El esfuerzo económico en debate
El estudio también exploró la percepción social sobre el esfuerzo económico que exigen las medidas oficiales. El malestar es significativo: el 48% considera que “el Gobierno está haciendo sufrir a la gente sin sentido”. En tanto, un 38,5% cree que “el esfuerzo vale la pena” y debe continuarse, mientras que un 10,6% opina que “el esfuerzo vale la pena, pero la gente no da más”.
El informe concluye que el paquete de reformas genera un escenario de debate intenso, con apoyos y rechazos muy repartidos y un alto número de ciudadanos que aún no ha definido su posición frente a los cambios propuestos.
