El cóndor rescatado en Tunuyán fue reinsertado en su ambiente natural dentro del Área Natural Protegida Manzano Histórico, Portillo de Piuquenes, tras un proceso de recuperación que incluyó evaluación clínica, tratamiento y seguimiento permanente. La intervención comenzó gracias al aviso inmediato de la familia que lo encontró en su techo, lo que permitió activar el protocolo provincial para fauna silvestre.
Guardaparques y personal policial lograron contener al ave sin provocarle estrés y trasladarla de manera segura al Ecoparque Mendoza. Allí, los equipos técnicos realizaron estudios hematológicos, bioquímicos y radiografías para descartar lesiones o presencia de metales pesados. Con un peso de 8,9 kilos y parámetros dentro de lo esperado, se inició un tratamiento preventivo mientras se esperaban resultados complementarios enviados a Buenos Aires a través de Aerolíneas Argentinas.

Los análisis confirmaron que no existía intoxicación por plomo. La sintomatología coincidía con una posible exposición leve a agroquímicos, rápidamente superada con el tratamiento de sostén. A las pocas horas, el ejemplar comenzó a alimentarse solo y fue trasladado a un recinto amplio, con rocas y aislamiento humano estricto para favorecer conductas naturales.
Verificada su recuperación completa, se coordinó la liberación en la misma zona donde había sido encontrado. El cóndor andino es una especie emblemática y su conservación es prioridad en Mendoza, que participa desde 2020 en el Censo Simultáneo de Cóndor Andino, herramienta clave para evaluar su estado poblacional.



