El granizo siempre ha sido un enemigo temido por la producción en Mendoza, especialmente en el sur de la provincia, donde las tormentas severas pueden destruir cultivos enteros en cuestión de minutos. Este ha representado un obstáculo histórico para los productores de toda la provincia, especialmente en el Valle de Uco, en el Este y en el sur de Mendoza, como en San Rafael, donde las tormentas severas son recurrentes y pueden perjudicar gravemente la productividad. Tradicionalmente, se ha utilizado la siembra de nubes con aviones para tratar de evitar la formación de granizo, pero esta técnica implica costos elevados y el uso de aeronaves de gran porte. Es aquí donde la innovadora tecnología aplicada por la UTN de San Rafael se presenta como una alternativa más accesible y eficiente.

El proyecto, liderado por Cristian González, director del Laboratorio de Innovación, Ingeniería y Diseño de la UTN San Rafael, ha dado un paso importante al incorporar drones diseñados para sembrar nubes y evitar que el granizo cause estragos en las cosechas. Esta iniciativa, que forma parte de las actividades de extensión del laboratorio recientemente inaugurado, apunta a revolucionar la forma de lidiar con las tormentas en zonas agrícolas clave de Mendoza.

El equipo de la UTN, del que además formaron parte Juan Rodríguez, Cris González, Nacho Martínez, Paulo Bru, Juan Cano, Javier Pereyra, Kaleb Vega y Juan Pablo López, ha centrado sus esfuerzos en desarrollar drones con una mayor autonomía y capacidad de carga, dos limitaciones clave de los modelos actuales. “Nuestro objetivo principal fue resolver una de las mayores limitaciones de los drones actuales: su escasa autonomía y poca capacidad de carga. Hoy en día, estos equipos funcionan como si fueran locomotoras con el tanque de combustible de un ciclomotor”, explicó González. Los drones diseñados por el equipo pueden transportar hasta 15 kilogramos, lo que les permite llevar bengalas con yoduro de plata u otros productos químicos esenciales para la modificación del clima.

El diseño de estos drones es innovador y busca mejorar la eficiencia energética durante el vuelo, incorporando rotores más grandes y superficies fijas para la sustentación, lo que reduce el consumo de energía. Además, la capacidad de vuelo es optimizada gracias a un diseño aerodinámico que maximiza el desplazamiento de aire a baja velocidad, lo que permite un mayor rendimiento con menos recursos.
El impacto de este proyecto no solo se limitaría a la lucha contra el granizo. González señaló que la misma plataforma podría adaptarse a otras necesidades de la región, como la vigilancia policial o la asistencia en emergencias como incendios forestales, lo que amplía las posibilidades de esta tecnología más allá de la agricultura.


