Un estudio reciente ha encendido las alarmas sobre la grave situación nutricional de los niños argentinos de 1 a 2 años. La Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, presentada durante la Semana de Congresos y Jornadas Nacionales de la Sociedad Argentina de Pediatría, reveló que más del 80% de los niños en esta franja de edad no alcanzan las recomendaciones de omega 3, mientras que el 42% presenta deficiencia de vitamina D y el 12% carece de hierro, nutrientes fundamentales para su desarrollo.
Sergio Britos, director del Centro de Estudios sobre Política y Economía de la Alimentación (CEPEA), señaló que estas deficiencias nutricionales reflejan un patrón preocupante en la alimentación de los más pequeños. En los primeros 1000 días de vida, período crucial para el desarrollo físico y cognitivo, los niños crecen a un ritmo acelerado y forman las bases para su sistema inmunológico. Sin embargo, la dieta de los niños se caracteriza por ser poco variada, y la falta de lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses agrava esta situación.

La mala alimentación temprana no solo afecta el desarrollo de los niños en términos de nutrientes, sino que también puede tener consecuencias a largo plazo. La ingesta excesiva de azúcar y proteínas en las primeras etapas de la vida está relacionada con el aumento del riesgo de obesidad en el futuro. Además, el consumo de leche de vaca antes del primer año de vida, una práctica poco recomendable, y la incorporación de alimentos complementarios de baja calidad nutricional agravan aún más la deficiencia de nutrientes esenciales.

Britos subrayó que, aunque existen limitaciones económicas en muchas familias para acceder a alimentos de calidad, el Estado debe asumir un rol crucial para combatir esta problemática. La implementación de políticas públicas que garanticen una nutrición adecuada para la primera infancia es esencial para atacar la raíz del problema. Además, destacó la importancia de la educación alimentaria, tanto para los padres como para los profesionales de la salud, con el fin de promover hábitos alimentarios saludables desde la gestación y durante los primeros años de vida


