Tortillas de calabacín: receta simple, sin gluten y al horno (solo 4 ingredientes)
Si buscás una alternativa saludable, fácil y sin gluten para tus tortillas, esta receta de tortillas de calabacín al horno es perfecta. Estas tortillas usan calabacín (Zuchini) como base para un resultado suave, ligero y sabroso.
¿Por qué sin pan rallado?
Decidí simplificar la receta original y eliminar el pan rallado. Esto tiene dos motivos: primero, la cantidad de pan rallado era mínima (solo un cuarto de taza), y con la combinación del calabacín y el queso parmesano me pareció innecesario. Segundo, así queda automáticamente apta para quienes evitan el gluten.
El secreto para que las tortillas mantengan su forma sin pan rallado está en el queso parmesano rallado, que junto con el huevo actúa como un adhesivo natural.
Resultado y sabor
Las tortillas quedan con una textura que recuerda a una crepe, delicada y ligeramente flexible. Su sabor es vegetal con un toque a nuez, gracias al parmesano. Pueden disfrutarse solas, tostadas para un desayuno rápido, o usarse como base para tacos y rellenos al gusto.
Mis combinaciones favoritas incluyen queso con huevos revueltos y cebollino, o queso de cabra con miel acompañado de pimientos asados, aguacate y verduras frescas.
Un consejo: estas tortillas no tienen la resistencia de las tortillas tradicionales de harina, por lo que conviene rellenarlas con moderación y consumirlas al momento. No son ideales para hacer wraps para llevar.
Cómo preparar tortillas de calabacín paso a paso
Ingredientes:
2 calabacines medianos (aprox. 1-1,25 libras)
1 huevo grande
2 onzas de queso parmesano rallado
1 cucharadita de sal kosher
Preparación:
Rallá los calabacines con un rallador de caja en trozos grandes.
Colocá el calabacín rallado en un colador y espolvoreá con la sal. Mezclá y dejá reposar al menos 15 minutos para que suelte el líquido.
Exprimí bien el calabacín para eliminar la mayor cantidad de agua posible.
En un bol grande, mezclá el calabacín escurrido con el huevo batido y el parmesano rallado.
Precalentá el horno a 230 °C (450 °F).
Forrá una bandeja con papel vegetal y dividí la mezcla en 5 porciones con una cuchara (aproximadamente 1/4 de taza cada una). Extendé cada porción en forma circular, de unos 15 cm de diámetro.
Horneá entre 12 y 15 minutos, hasta que las tortillas estén doradas y firmes.
Retirá del horno y dejá enfriar un minuto antes de manipular.
Estas tortillas pueden guardarse en el freezer y descongelarse rápidamente, manteniendo su sabor y textura.
¡Probá esta receta sencilla, nutritiva y sin gluten para tus desayunos o almuerzos! Son una forma deliciosa de sumar verduras a tu dieta con mucho sabor y practicidad.