La empresa Wichan SAS, ubicada en el distrito de Los Corralitos, en Guaymallén, se convirtió en la primera firma en incorporarse al Registro de Cannabis de Mendoza (Repro Mendoza), el sistema provincial creado para regular la producción y el uso medicinal del cannabis.
El emprendimiento, liderado por Facundo Ledesma y Francisco Ramírez, trabaja en el desarrollo de distintas genéticas de cannabis destinadas a aplicaciones medicinales e industriales. Además de su sede en Mendoza, la compañía cuenta con proyectos vinculados al sector en la Patagonia, la provincia de Buenos Aires y Uruguay.
Actualmente, Wichan SAS posee 14 variedades de semillas registradas y produce bajo supervisión del Instituto Nacional de Semillas (Inase), con mecanismos de control que permiten garantizar la trazabilidad de cada planta desde su origen.
La empresa también finalizó la construcción de un laboratorio especializado en Los Corralitos, donde se desarrollarán procesos para la elaboración de derivados del cannabis medicinal, entre ellos cremas, aceites y otros productos destinados al sector farmacéutico. El complejo incluye salas de floración y clonación para optimizar la producción.

Según explicaron desde el Registro de Cannabis de Mendoza, la incorporación de la firma se realizó mediante un régimen simplificado destinado exclusivamente a empresas que ya contaban con habilitaciones nacionales vigentes dentro de los marcos regulatorios establecidos para la actividad.
Desde la compañía señalaron que la inscripción en el Repro Mendoza les permitirá establecer acuerdos con asociaciones de pacientes habilitadas para acceder a productos vinculados al uso medicinal del cannabis, en el marco de la normativa vigente.
La actividad aparece como una alternativa de diversificación productiva para las zonas agrícolas del área metropolitana, especialmente en sectores del denominado cinturón verde de Mendoza, donde este tipo de cultivos demanda mano de obra y nuevas inversiones.
Por otra parte, autoridades provinciales destacaron que el sistema regulatorio ya contempla registros específicos para productores, asociaciones, pacientes, médicos y, recientemente, también para veterinarios, habilitando el uso de cannabis medicinal para animales bajo prescripción profesional y con mecanismos de trazabilidad y control.



