Crónica de un asesinato en la frontera del desierto de Mendoza y a 18.000 kilómetros de Corea
Desde febrero el señor Kim es un femicida y la señorita Yoo su víctima. Con un acto de necrofilia incluido, fue una secuencia que rompió la paz de una comunidad amable, respetuosa y espiritual de surcoreanos que viven en una finca de nogales y almendros de Nueva California y que son parte de los más de 25000 que viven en la Argentina.

