Antes que nada, es importante señalar que si odias planchar, no estás solo. De hecho, según un estudio de Puntotronic.com realizado en 2020, siete de cada diez personas detestan esta tarea. Y a veces, en la prisa o distracción, terminamos quemando nuestra plancha, lo que nos lleva a la siguiente pregunta: ¿cómo limpiarla?
Ya sea por distracción, problemas técnicos o simplemente por no conocer la temperatura adecuada para cada prenda, las planchas suelen sufrir. Pero, si estás aquí, es porque quieres solucionar este problema de una vez por todas, y en especial, sin gastar una fortuna. ¡Vamos allá!
Materiales para limpieza de planchas
Los principales aliados en esta misión serán:
- Bicarbonato de sodio
- Piedra blanca de limpieza
- Alcohol isopropílico
- Pasta de dientes
Pasos para Devolverle la Vida a tu Plancha

Preparativos: Asegúrate de que la plancha esté desconectada y completamente fría. Limpia la base con un paño humedecido con agua tibia.
Bicarbonato al Rescate: Crea una pasta con bicarbonato y agua. Extiende esta mezcla por toda la base de la plancha y deja actuar por un par de minutos. Luego, frota con un cepillo de dientes viejo y retira con un paño húmedo.
Poder Cítrico: Una mezcla de zumo de limón y sal puede ayudar a eliminar manchas más ligeras gracias a la acidez del limón.
Piedra Blanca: Si tu plancha está muy quemada, la piedra blanca es tu mejor aliada para eliminar manchas oscuras y marrones.
Alcohol o Acetona: Si persisten restos pegajosos, prueba frotando con algodón empapado en alcohol isopropílico o acetona.
Truco con Sal: Espolvorea sal sobre un trapo y desliza la plancha caliente sobre este. La sal absorberá los restos negros.
La Magia de la Pasta de Dientes: Aplica pasta de dientes sobre la plancha, enciende a baja temperatura y usa el vapor. Luego, pasa un paño húmedo y ¡listo!
La próxima vez que tu plancha sufra un accidente, ya sabes qué hacer. Con estos sencillos pasos, prolongarás la vida útil de tu herramienta y tus prendas lucirán impecables. ¡A planchar sin miedo!


