El gobierno anunció modificaciones en su política cambiaria, eliminando el Impuesto PAIS pero manteniendo la percepción del 30% a cuenta de Ganancias y Bienes Personales para las compras en dólares realizadas con tarjeta de crédito o débito en el exterior, así como para la compra de dólares para ahorro.
Esta medida, que entrará en vigor a finales de diciembre, impactará en el costo del "dólar tarjeta", reduciéndolo de aproximadamente $1668 a alrededor de $1355. La reducción se debe a la eliminación del Impuesto PAIS, dejando solo el recargo del 30% correspondiente a Ganancias y Bienes Personales.

El nuevo sistema implica un ajuste en el costo del dólar para quienes utilizan tarjetas en el exterior, aunque se espera que sea menor al actual. La percepción del 30% se compensará como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias o Bienes Personales, con un mecanismo de reembolso para quienes no tributan estos impuestos. Se mantienen excepciones para gastos médicos, educativos y otros rubros considerados esenciales.

Este cambio en la política cambiaria se produce en un contexto de alta volatilidad del mercado cambiario y busca equilibrar la necesidad de proteger las reservas internacionales con la demanda de divisas por parte de los ciudadanos. El impacto real de esta medida en el consumo de dólares y en la economía aún está por verse.




