A pesar de un contexto internacional favorable, los activos argentinos sufrieron un agosto complicado, afectado por el ruido político electoral, el escándalo de presuntas coimas en la Dirección Nacional de Discapacidad (ANDIS) y la volatilidad en la política monetaria, que incluyó cambios en tasas y encajes.
El S&P Merval perdió 14,4% en pesos y 14,3% en dólares, cerrando en 1.984.845,04 puntos y 1.463,26 puntos respectivamente, acumulando en el año un descenso del 22%. Entre las principales acciones a la baja se destacaron Sociedad Comercial del Plata (-4,5%), Edenor (-2,7%) y Metrogas (-2,4%).

El sector bancario fue el más castigado: Grupo Financiero Galicia y Grupo Supervielle cayeron 19% en agosto, seguidos por BBVA (-18%) y Metrogas (-17%). En Wall Street, los ADRs argentinos mostraron pérdidas aún mayores: Edenor (-25%), Grupo Supervielle (-24%), BBVA Argentina (-23%) y Grupo Financiero Galicia (-22%).
En cuanto a la deuda soberana, el balance fue mixto. Algunos bonos en dólares, como el AL30 y el GD30 con vencimiento al 2030, subieron hasta 5%, mientras que otros emitidos bajo ley de Nueva York, como el AE38D (2038), retrocedieron 4,5%.
El comportamiento refleja la sensibilidad del mercado local a factores políticos y económicos internos, a pesar de que el entorno internacional mostraba señales positivas.
