La inflación volvió a mostrar signos de aceleración en el inicio de enero, impulsada por el aumento en los precios de los alimentos. Según un informe de la consultora Labour, Capital & Growth (LCG), durante la primera semana del 2025, los alimentos y bebidas experimentaron un alza promedio del 1,3%, con una variación del 2% en el período de las últimas cuatro semanas.
Entre los rubros más afectados se destacan lácteos y huevos, que aumentaron un 4,7%, seguidos por panificados con un 2,1% y frutas, que subieron un 1,7%. Estas cifras marcan una diferencia con respecto al inicio de diciembre, cuando los precios mostraban una tendencia más estable.

El contexto general de la inflación
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicará el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre en los próximos días. En los últimos meses de 2024, los datos oficiales mostraron una desaceleración de la inflación, con índices de 3,5% en septiembre, 2,7% en octubre y 2,4% en noviembre.
Sin embargo, el reciente repunte en los precios de los alimentos podría revertir esta tendencia y generar nuevas presiones sobre el poder adquisitivo de los hogares, que ya venían afectados por una inflación acumulada que superó ampliamente el crecimiento de los salarios en 2024.

Este panorama refuerza la preocupación por el impacto en el costo de vida, particularmente en los productos de consumo básico, y plantea nuevos desafíos para los primeros meses del 2025.



