Los créditos hipotecarios UVA comenzaron a mostrar señales de reactivación, con una baja en las tasas de interés que aplican los bancos privados. Esta tendencia, que se inició en marzo, se consolidó en abril en un contexto de mayor estabilidad financiera y menor presión inflacionaria.
Según relevamientos de especialistas, varias entidades redujeron el componente fijo que se suma al ajuste por inflación. Entre los principales cambios, se destacaron recortes significativos en bancos como Macro, Patagonia, Santander y Credicoop, lo que permitió que la tasa promedio vuelva a ubicarse en un solo dígito por primera vez desde fines de 2025.

En este escenario, el Banco Nación continúa liderando el mercado, concentrando cerca del 80% de los préstamos otorgados. Su propuesta de UVA más 6% se mantiene como la más competitiva, marcando un piso difícil de igualar para el resto del sistema financiero.
El repunte del crédito también se reflejó en los datos oficiales. De acuerdo con el Banco Central, los préstamos hipotecarios crecieron un 120% en términos reales en el último año, impulsados principalmente por las líneas ajustadas por UVA. Además, este segmento presenta niveles de morosidad bajos, cercanos al 1% en familias.
Pese a la mejora, los analistas advierten que las tasas aún se ubican en niveles elevados en comparación con años anteriores. Sin embargo, consideran que el sistema comienza a encontrar un nuevo equilibrio, con más bancos dispuestos a competir y a ofrecer mejores condiciones para quienes buscan acceder a una vivienda.



