Un informe de Bank of America (BOFA) proyecta que el Gobierno argentino eliminará el cepo cambiario en diciembre, con una unificación del tipo de cambio que alcanzaría los $1.400 por dólar. Según el análisis, el Fondo Monetario Internacional (FMI) podría desembolsar hasta US$20.000 millones a cambio de un ajuste fiscal más fuerte y una mayor flexibilidad en la política cambiaria.
El panorama cambiario según BOFA
De acuerdo con el informe, el acuerdo con el FMI podría alcanzarse en marzo a nivel de equipo técnico y aprobarse en el Congreso en abril. En este contexto, el organismo internacional exigiría una mayor flexibilización del mercado cambiario, lo que llevaría a una devaluación más libre hacia finales del año.
El BOFA estima que el Banco Central irá relajando gradualmente los controles de capital, comenzando con aquellos que afectan la producción. Sin embargo, la eliminación de las restricciones se aceleraría tras las elecciones de medio término en octubre, lo que abriría la puerta a la unificación del tipo de cambio en diciembre.
"La eliminación de los controles será gradual al principio, pero esperamos que se logre una unificación cambiaria en diciembre, cuando aún haya pesos atrapados en el mercado debido a las restricciones", señala el informe.
Asimismo, el BOFA prevé que el programa del FMI incluya una meta de acumulación de reservas, lo que requerirá una mayor flexibilidad en la política cambiaria.

Los ajustes en el mercado cambiario
El informe anticipa que el FMI promoverá la reducción del dólar blend para exportadores y limitará la intervención del Banco Central en los mercados de dólares financieros. Además, propone una eliminación progresiva de las restricciones, como:
- Reducir el plazo de espera de tres meses para que las empresas puedan comprar dólares en el mercado oficial luego de operar en el mercado paralelo.
- Aumentar el límite de compra diaria en el mercado paralelo, que actualmente es de US$200.000.
El acuerdo con el FMI: montos y condiciones
Según el BOFA, Argentina podría acceder a un Acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF) con un desembolso inicial de entre US$5.000 y US$10.000 millones, dependiendo del nivel de ajuste fiscal y flexibilidad cambiaria implementado.
El Gobierno buscaría obtener entre US$11.000 y US$15.000 millones, aunque el informe no descarta que el FMI apruebe hasta US$20.000 millones debido a los vencimientos de deuda con el organismo. Entre 2025 y 2028, Argentina deberá enfrentar pagos por US$21.000 millones (US$12.000 millones de capital y US$9.000 millones de intereses), por lo que una parte significativa de los desembolsos se destinaría a cubrir estas obligaciones.
Exigencias del FMI a cambio del acuerdo
A pesar del apoyo del FMI a la política económica del Gobierno, el BOFA señala que el organismo pedirá un ajuste fiscal adicional equivalente al 1% del PBI entre 2026 y 2027. Este ajuste se alcanzaría mediante recortes en subsidios energéticos y ahorro de ingresos adicionales por la recuperación del PBI.
El banco también indica que la sostenibilidad de la deuda dependerá de una mayor tasa de interés en pesos, medida necesaria para acompañar la eliminación del cepo y de los controles de capital.
En este contexto, el BOFA sostiene que Argentina podría volver a los mercados internacionales de deuda y lograr una reclasificación como mercado emergente en 2026, a medida que avance en la eliminación de restricciones cambiarias.
Por esta razón, el banco mantiene su recomendación de sobreponderar los bonos argentinos en dólares dentro de las carteras de inversión. "Argentina está ingresando en un círculo virtuoso, donde menores rendimientos permitirán reabrir el acceso a los mercados para refinanciar los vencimientos de eurobonos", concluye el informe.


