En un contexto de desaceleración inflacionaria, los salarios subieron un 4,7% en septiembre, superando al costo de vida que, según el INDEC, fue del 3,5% para ese mes. Esta ventaja en el corto plazo abre la posibilidad de una recuperación de ingresos si la tendencia a la baja de la inflación persiste.
Sin embargo, en la comparación interanual, los salarios aún muestran una pérdida en relación al Índice de Precios al Consumidor (IPC): mientras los ingresos crecieron un 181,9%, la inflación alcanzó el 209%, lo que representa una disminución real del 8,8% en los últimos doce meses. En lo que va del año, los haberes acumulan un aumento del 119,2%, frente a un 101,6% en el nivel general de precios.

El informe del INDEC señala que el índice de salarios en septiembre se debió a aumentos de 3,8% en el sector privado registrado, 3,9% en el sector público y 10,4% en el no registrado. A nivel interanual, el sector privado registrado tuvo un aumento del 197,7%, el público un 149,7%, y el no registrado un 191,8%, quedando el sector público por debajo de los otros en términos de ajuste salarial.
Desde la asunción de Javier Milei, el sector privado registrado muestra una caída del 1,5% en el poder adquisitivo, mientras que el sector público experimenta una mayor pérdida del 16,1%. En promedio, entre los registrados, la disminución es del 6,8%, mientras que los asalariados no registrados presentan una leve mejora del 1,5%. El sector público, especialmente, es el que más ha visto reducida su capacidad adquisitiva en estos últimos meses.


