El Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a intervenir en el mercado cambiario con compras netas por u$s41 millones, en el marco de su estrategia de acumulación de divisas. De esta manera, encadenó su 37ª rueda consecutiva con saldo positivo y elevó el total adquirido en lo que va del año a u$s2.681 millones, de los cuales u$s1.524 millones corresponden a febrero.
Sin embargo, pese a la continuidad de la racha compradora, las reservas brutas internacionales registraron una fuerte caída de u$s749 millones y se ubicaron en u$s46.156 millones, luego de haber alcanzado un máximo en seis años.

Por qué bajaron las reservas
La disminución era esperada por el mercado. Entre los factores que explican el retroceso se destacan pagos de deuda a organismos internacionales por alrededor de u$s30 millones, una baja en las cotizaciones por otros u$s30 millones, compromisos de deuda provincial y el inicio de los movimientos bancarios habituales de fin de mes.
La autoridad monetaria intervino tanto en el Mercado Libre de Cambios como en operaciones “en bloque”, acordadas con empresas y provincias, en un contexto de presión vendedora y depreciación del dólar.
Meta anual y expectativas
Con las compras acumuladas en el primer bimestre, el BCRA ya alcanzó aproximadamente el 26% del objetivo anual de adquisición de divisas previsto para 2026, que oscila entre u$s10.000 y u$s17.000 millones, dependiendo de la demanda de pesos y del ingreso de dólares.
En el marco de la denominada “Fase de Remonetización 2026”, la entidad había anticipado un esquema de compras diarias con un tope de participación de hasta el 5% del volumen operado. En ese sentido, Bausili señaló que la intervención cambiaria estará atada a la evolución de la demanda de pesos y al flujo de divisas.
Tanto el Fondo Monetario Internacional como bancos de inversión venían señalando la necesidad de fortalecer las reservas para consolidar la estabilidad macroeconómica y apuntalar el proceso de crecimiento.
