El consumo masivo volvió a deteriorarse en junio al registrar una caída del 2,7% interanual en volumen, según el último relevamiento de la consultora Scentia. Con este resultado, el acumulado de 2026 refleja una retracción del 2,9%, dejando atrás las expectativas de recuperación que habían surgido tras la desaceleración de la caída observada en mayo.
Aunque las ventas medidas en pesos corrientes crecieron un 26,6% respecto del mismo mes del año pasado, el aumento de los precios impidió que esa mejora se tradujera en un mayor volumen de productos vendidos. De acuerdo con el informe, el índice de consumo continúa lejos de los niveles alcanzados a fines de 2023 y mantiene una tendencia descendente.

La excepción fue el comercio electrónico, que registró un incremento del 41% interanual, consolidándose como el único canal con resultados positivos en todas las categorías analizadas. Los mayores aumentos se dieron en bebidas con alcohol (61,8%), alimentación (54,6%) y productos impulsivos (45,2%), impulsando un crecimiento acumulado del 34,8% en el año para las ventas online.
En contraste, los canales tradicionales mostraron bajas generalizadas. Los kioscos y almacenes lideraron las caídas con un retroceso del 4,6%, seguidos por los mayoristas (-3,3%) y los supermercados de cadena (-2,6%). También disminuyeron las ventas en autoservicios independientes, mientras que las farmacias se mantuvieron estables tras haber mostrado una mejora el mes anterior.
Por categorías, solo las bebidas con alcohol y las bebidas sin alcohol lograron cerrar junio con resultados positivos en el total de los canales de venta. En cambio, productos como desayuno y merienda, limpieza del hogar, perecederos, higiene y cosmética y alimentación registraron nuevas caídas. El informe concluye que, pese a algunas señales favorables en otros indicadores económicos, el consumo cotidiano continúa sin mostrar una recuperación sostenida.




