El Tesoro argentino lleva vendidos cerca de USD 2.000 millones en octubre para evitar una suba del dólar oficial, aunque eso provocó una fuerte contracción monetaria y subas en las tasas de interés. En medio de la incertidumbre electoral, muchos inversores se volcaron a la compra de dólares para resguardarse.
Desde el Banco Central, el vicepresidente Vladimir Werning explicó que “en cualquier país con incertidumbre, la gente busca liquidez. Acá sucede lo contrario: se reducen las tenencias en efectivo para comprar dólares”.
En el Gobierno creen que, una vez superadas las elecciones, la situación comenzará a normalizarse, sobre todo si el oficialismo logra una mayor representación legislativa. Esto permitiría consolidar el poder político y avanzar con leyes clave para mantener el superávit fiscal.

El mercado, sin embargo, se mantiene cauto. Algunos operadores sostienen que un resultado razonable para el Gobierno podría tener efectos positivos en los bonos y en la confianza general, incluso si no hay una victoria amplia.
Además, en los próximos días podría concretarse un acuerdo con el Tesoro de Estados Unidos, respaldado por el FMI, que buscaría mejorar la paridad de los bonos argentinos y reducir el riesgo país, con la meta de que el país vuelva al financiamiento internacional en 2026.



