El Ministerio de Economía anunció la emisión de un nuevo bono en dólares con el objetivo de cubrir compromisos financieros importantes de mitad de año. La estrategia contempla subastas periódicas con un tope inicial de USD 150 millones, ampliable hasta USD 250 millones en una segunda ronda si la demanda lo permite.
El plan oficial busca reunir USD 2.000 millones en los próximos cuatro meses para llegar con mayor liquidez al vencimiento de deuda de julio, que asciende a USD 4.200 millones. Para cumplir esa meta, el Gobierno deberá concretar al menos ocho colocaciones exitosas bajo el esquema previsto.

Según analistas del mercado, el instrumento podría resultar atractivo por sus pagos de intereses mensuales y la necesidad de cobertura en moneda extranjera. Además, el límite por licitación apunta a generar interés y mejorar las condiciones de financiamiento, con el objetivo de reducir la tasa.
El cronograma de subastas quincenales también busca mostrar capacidad de financiamiento local y evitar una mayor presión sobre las reservas internacionales. Sin embargo, especialistas advirtieron que la respuesta de los inversores será clave para definir el ritmo y el costo del proceso.
El Gobierno confía en que, si logra captar los montos máximos en cada ronda, podrá completar el programa antes de junio y afrontar con mayor previsibilidad los vencimientos. De lo contrario, podría verse obligado a extender el calendario o ajustar las condiciones para sostener la demanda.



