El Gobierno nacional puso en marcha un nuevo bono en dólares con vencimiento en 2028, en una jugada que apunta a estirar el perfil de deuda y probar el apetito del mercado por instrumentos que superan el actual ciclo político. El título, denominado AO28, será licitado en el mercado local y funcionará como una señal clave para medir expectativas.
El instrumento replica en parte el esquema del AO27, aunque introduce un desafío mayor: captar inversores dispuestos a posicionarse más allá de las elecciones presidenciales de 2027. Ofrece un cupón del 6% anual con pagos mensuales y tendrá emisiones parciales hasta alcanzar un tope de USD 2.000 millones.

En el mercado, la atención está puesta en la tasa de interés que deberá convalidar el Gobierno. Analistas estiman que podría ubicarse entre el 8% y el 8,5%, por encima del AO27, debido al riesgo político asociado al plazo más largo. El nivel de adhesión y el costo del financiamiento serán determinantes para evaluar el resultado de la colocación.
La emisión forma parte de la estrategia del Ministerio de Economía para captar dólares dentro del sistema financiero local y evitar presiones sobre el mercado cambiario. Además, permite anticipar la cobertura de vencimientos futuros sin recurrir al financiamiento externo.
El resultado de esta primera licitación será clave para definir los próximos pasos del equipo económico. No solo marcará el nivel de confianza de los inversores, sino también el margen que tendrá el Gobierno para sostener su esquema de financiamiento en los próximos meses.



