En un contexto atravesado por el ajuste económico y la pérdida del poder adquisitivo, el consumo argentino comenzó a mostrar señales de reacomodamiento durante el primer trimestre de 2025, aunque todavía se encuentra lejos de los niveles registrados en 2023. Así lo indica el más reciente estudio de NielsenIQ, titulado “Bases de consumo para pensar la reconstrucción”.
Según el informe de esta empresa líder en inteligencia del consumidor, los primeros meses del año reflejan una recuperación parcial, impulsada por una leve mejora en el ingreso disponible. Sin embargo, la distancia con los niveles previos aún es significativa y el proceso parece más vinculado a un ajuste progresivo que a un verdadero rebote.
“El consumidor argentino está saliendo de una crisis larga, con un perfil mucho más racional y selectivo. Aunque aparecen señales de recuperación, todavía predomina una lógica de cuidado extremo del gasto”, explicó Javier González, director comercial de NielsenIQ Argentina.

Radiografía del nuevo escenario
Entre los hallazgos más relevantes del estudio, se destacan los siguientes puntos:
- Recuperación parcial y desigual: Si bien el ingreso disponible comienza a recuperarse, sigue sin alcanzar los niveles de 2023. Los niveles socioeconómicos altos (NSE altos) lideran la reactivación, enfocándose en el consumo de bienes durables, turismo e inmuebles. En contraste, los NSE bajos permanecen rezagados, destinando hasta el 32% del gasto a alimentos y bebidas, frente al 14% en los NSE altos.
- Reactivación más allá del consumo masivo: La canasta de consumo masivo muestra una caída del -1,6%, aunque destacan repuntes en las categorías de Cuidado Personal y Limpieza. Con esta mejora, resurgen las marcas premium, los productos de valor agregado y los formatos grandes.
- Supermercados en alza: El 57% de las categorías en supermercados crecieron en volumen frente a 2024. Los mayores incrementos se registraron en Cuidado personal y tocador (+62%), Limpieza (+61%), Alimentos (+57%) y Bebidas y lácteos (+48%).
- Promociones al tope: El 91% de las categorías aumentaron sus ventas mediante promociones, con un crecimiento del +110% en volumen respecto a 2024.
- Transformación de canales: El canal supermercado comenzó a recuperar terreno, con una mejora en la participación de primeras marcas, que pasaron del 25,8% en 2024 al 28,1% en el primer trimestre de 2025. En cambio, los autoservicios siguen en retroceso, con un estimado de 1.700 cierres de tiendas desde 2019, especialmente en el Gran Buenos Aires (GBA).
- Resiliencia de canales tradicionales: Tanto almacenes (+3%) como farmacias y perfumerías (+12%) mostraron un mejor desempeño en el arranque del año. Estos canales ganan terreno con un surtido más pequeño, orientado a precios bajos y formatos accesibles, especialmente en productos de limpieza y cosmética.


