Los precios internacionales del petróleo se mantienen elevados y volátiles, en torno a los 70 dólares por barril, en un mercado atento a las crecientes tensiones en el Golfo Pérsico y a las advertencias de Estados Unidos sobre posibles acciones de Irán que podrían afectar la navegación en una de las principales rutas del comercio energético mundial.
Los futuros del petróleo para abril operan estables pero en niveles altos, un escenario que genera incomodidad en la Casa Blanca, donde se busca un precio más cercano a los 60 dólares para contener presiones inflacionarias y costos energéticos.
En ese contexto, el Brent del Mar del Norte llegó a subir hasta los 69,21 dólares por barril durante la mañana, para luego retroceder y ubicarse en torno a los 68,70 dólares, con una baja cercana al 0,5% hacia el mediodía en Nueva York. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referencia del mercado estadounidense, cotizaba alrededor de los 63,90 dólares, luego de haber alcanzado los 64,41 dólares en la apertura de la rueda.

Tensión entre Estados Unidos e Irán
El repunte previo de los precios estuvo vinculado a una mayor cautela de Estados Unidos respecto de Irán, lo que compensó parcialmente las señales positivas surgidas de los contactos diplomáticos recientes entre ambos países. Sin embargo, la incertidumbre volvió a ganar terreno tras nuevas advertencias oficiales sobre la seguridad marítima en la región.
La Administración Marítima del Departamento de Transporte de Estados Unidos recomendó a los buques con bandera estadounidense evitar la cercanía con aguas iraníes al transitar por el Estrecho de Ormuz y el Golfo de Omán, una decisión que encendió alertas entre los operadores y reforzó la prima de riesgo geopolítico en los precios del crudo.
Si bien en los últimos días se registraron avances en el diálogo bilateral y un compromiso para continuar las conversaciones sobre el programa nuclear iraní, Teherán rechazó frenar la fase de enriquecimiento de uranio, uno de los puntos más sensibles para Washington. Este desacuerdo mantiene latente el riesgo de una escalada que pueda afectar el flujo de petróleo desde Medio Oriente.
Impacto en los granos
La atención del mercado comienza a trasladarse también a los commodities agrícolas, por la relación directa entre el precio del crudo y los costos de producción. El valor del petróleo influye en insumos clave como fertilizantes, agroquímicos y gasoil, lo que termina impactando en la rentabilidad del sector agropecuario.
A este escenario se suma la debilidad del dólar y el principio de acuerdo comercial entre Estados Unidos y China, factores que aportan un sesgo positivo a los precios de los granos. En ese marco, el mercado incorporó expectativas de una mayor demanda china de productos agrícolas estadounidenses.
Los últimos movimientos muestran subas en la soja, sus derivados y el maíz, mientras que el trigo registró bajas de hasta un dólar por tonelada en los contratos a septiembre de 2026, reflejando un comportamiento dispar dentro del complejo agrícola.
