El Gobierno argentino inició 2026 con un ritmo intenso de adquisiciones de divisas en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). Según datos oficiales, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) compró US$2.412 millones desde enero, alcanzando cerca del 25% de su objetivo anual de US$10.000 millones, previsto como piso y con posibilidad de ampliación según la remonetización de la economía. Solo en febrero, las compras suman US$1.255 millones.
El contexto acompañó esta estrategia: la oferta privada de divisas se mantuvo sólida gracias a la liquidación de la cosecha de trigo, emisiones de deuda corporativa y provincial, pagos en dólares de préstamos y menor demanda de importadores. Sin embargo, pese a la compra, las reservas netas crecieron de forma moderada, con movimientos de pagos a organismos multilaterales y ajustes por encajes y la baja del precio del oro, ubicándose alrededor de US$45.000 millones.

Riesgo país sin compresión
A pesar del fuerte ritmo de compras, el riesgo país permanece por encima de los 500 puntos, cerrando el viernes en 519 unidades. La consultora LCG señaló que, aunque el BCRA logró recomponer reservas, el mercado exige ahora señales más estructurales para reducir la prima de riesgo, como la aprobación definitiva de la reforma laboral propuesta por el Gobierno.
El proyecto, que ya obtuvo media sanción en Diputados con cambios en el Senado, espera su sanción final este viernes. La city financiera observa atentamente, ya que el índice elaborado por JP Morgan podría quebrar nuevamente la barrera de los 500 puntos tras la aprobación del Congreso.
