El Gobierno nacional aceleró el uso de sus reservas en moneda extranjera para intentar controlar la evolución del dólar. Según estimaciones privadas, el Tesoro ya habría vendido cerca de US$400 millones en tres ruedas, lo que representa casi un 25% del stock disponible al inicio de septiembre.
La munición inicial ascendía a US$1669 millones al 1° de septiembre, pero al día siguiente el total se redujo a US$1431 millones. La diferencia en depósitos fue de US$238 millones, de los cuales US$40 millones se destinaron a pagos de deuda con el BIRF y BID. El resto habría sido utilizado para intervención en el mercado.

El Banco Central, que actúa por cuenta y orden del Tesoro, habría concretado ventas por US$198 millones el martes, US$50 millones el miércoles y US$150 millones el jueves, de acuerdo con operadores cambiarios. “Por las características de las posturas y lo acotado de la variación de precios, es obvio que hubo intervención oficial”, aseguró el analista Gustavo Quintana.
Las ventas oficiales, sin embargo, no comenzaron esta semana: desde agosto, el Tesoro ya se desprendió de unos US$500 millones en operaciones bilaterales.



