Los datos de la Encuesta de Tendencia de Negocios muestran un escenario de cautela en el mercado laboral. En la industria manufacturera, solo 3,3% de las empresas planea aumentar su personal, mientras que 79% mantendrá la dotación actual y 17,7% anticipa recortes. En supermercados y autoservicios mayoristas, la situación es similar: apenas 1,3% proyecta sumar empleados, mientras que 25,3% prevé reducir su plantilla y el resto mantendrá los niveles actuales.
El estancamiento también se refleja en las horas de trabajo. Casi 19% de las fábricas espera que disminuyan, frente a 7,5% que proyecta un aumento, y 73,6% considera que no habrá cambios. En el comercio, la mayor preocupación es la demanda insuficiente, mencionada por 57% de supermercados y mayoristas, seguida por los costos laborales, mientras que en la industria, más de la mitad de las empresas identifica el consumo interno como principal freno.

Los pedidos de clientes confirman la parálisis: la mitad de los industriales considera que su cartera está por debajo de lo habitual, con un balance de -47,3 puntos, uno de los más negativos del informe. En exportaciones, las expectativas muestran equilibrio: 14,8% espera aumento, 14,7% caída y 70,5% sin cambios, reflejando también estancamiento.
A pesar de la cautela, la mayoría de los empresarios no prevé un deterioro abrupto. En la industria, 72% espera que su situación se mantenga igual, mientras que 12,6% confía en mejorar. En supermercados y mayoristas, 64% proyecta estabilidad, 18,7% ve mejoras y 17,3% teme un empeoramiento.
El informe también advierte que la presión sobre los precios sigue vigente: 36% de las industrias prevé aumentos en sus ventas, mientras que en el comercio, 73% de los locales mayoristas y supermercados proyecta subir precios, continuando la tendencia inflacionaria reciente. En síntesis, el consumo débil y la incertidumbre económica mantienen un clima de prudencia y bajo crecimiento laboral para los próximos tres meses.



