El ministro de Economía, Luis Caputo, enfrenta la presión de conseguir recursos externos para cubrir vencimientos y pagos de intereses hasta 2026, en medio de la condicionalidad que impuso el presidente Donald Trump sobre la ayuda financiera.
Entre octubre y diciembre de este año, Argentina necesitará USD 1.200 millones, combinando amortizaciones e intereses, mientras que los desembolsos previstos del FMI y depósitos del BCRA podrían reducir parcialmente esa necesidad.

El panorama de 2026 es más crítico: el Gobierno deberá afrontar vencimientos por USD 9.783 millones, intereses por USD 8.677 millones y Bopreal por USD 2.312 millones, mientras que los desembolsos externos apenas suman USD 4.480 millones, dejando una brecha superior a USD 16.000 millones.
Un eventual swap con Estados Unidos podría aliviar la presión a corto plazo, aunque no resuelve la fragilidad estructural del balance financiero. Caputo ya negocia con Washington para cubrir los vencimientos de enero y julio del próximo año, clave para estabilizar la economía.



