El costo de los créditos hipotecarios UVA volvió a subir con fuerza: varias entidades ya aplican tasas superiores al 15%, muy lejos del 5,5% que ofrecían a mediados de 2024. Con este salto, las cuotas iniciales para financiar una vivienda pueden ubicarse por encima del alquiler promedio de un departamento similar, quitando competitividad a la opción de comprar.
El encarecimiento impacta de lleno en los ingresos necesarios para calificar. Como los bancos exigen que la cuota no supere entre el 25% y el 30% del salario familiar, cada punto extra en la tasa empuja hacia arriba el ingreso mínimo requerido, dejando a muchas familias fuera del sistema. En la práctica, la diferencia entre alquilar y tomar un crédito volvió a ampliarse.

Con este escenario, los especialistas coinciden en que el acceso a la vivienda vuelve a alejarse: mientras las tasas sigan en ascenso, alquilar seguirá siendo más económico que afrontar la cuota de un hipotecario UVA, y el sueño de la casa propia quedará postergado para gran parte de los argentinos.



